El ruido exterior trata de perforar mi tranquilidad. Mi tranquilidad lucha por mantenerse equilibrada, sana y fuerte a pesar de los golpes que recibe. No entiende por qué las personas que habitan en este mundo se alejan tanto de su propia paz, de la propia melodía que pueda serenar, armonizar las emociones que comúnmente esconden como si tuviesen vergüenza de ellas.
La verdadera lucha de la vida no sólo consiste en la supervivencia, sino en hacer que nosotros mismos nos conozcamos y lograr que vivamos.
No hacemos más que echarnos humo a la cara para que nuestra vista se apague por cada segundo que se esfuerza para ver.
La verdadera lucha de la vida no sólo consiste en la supervivencia, sino en hacer que nosotros mismos nos conozcamos y lograr que vivamos.
No hacemos más que echarnos humo a la cara para que nuestra vista se apague por cada segundo que se esfuerza para ver.
Escrito por: Ainoa Bravo Rodríguez
Fotografía: @blcssing
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