Respirar...

 Cuándo lo único que necesito es respirar, apareces y nos convertimos en uno meditando con tus ronroneos. Alivias mi alma y mis dolores de cabeza, elevas mi energía... o la neutralizas. Eres un ángel, aunque quieras disimularlo.


Estos días mi cuerpo pide leer, escribir, meditar mucho, beber mucha agua y estar en constante contacto con la naturaleza. Hoy hemos salido a la ciudad porque teníamos que comprar un par de cosas.


 No me gustan las compras, tanto producto me agobia, me tensa. La publicidad es algo que también me colapsa. A la ciudad que hemos ido, ésta es mucho más grande que en el lugar donde vivimos y por alguna razón siempre siento que me drena. Llego a casa aturdida, mareada, agotada, sin energía, pierdo el equilibrio. Me cuesta mucho recuperarme de ésto. Es muy curioso, porque yo vivo en un piso. Pero también es cierto que la energía de mi hogar es de energía bastante alta y salir a la calle, incluso al simple portal supone muchas veces un cambio muy brusco energético.


Con los años, cada vez siento más profundo todo ésto. Cada vez me agota más la energía densa, la suciedad de las calles, el ruido, las emociones de las miradas con las que me cruzo.


Pero, seguiré esforzándome. Seguiré siendo como un pájaro soñador que canta por encima del ruido. No quiero perder la esperanza, sigo soñando e imaginando que las ciudades algún día podrían tener tejados verdes, fachadas más alegres, con más colores, que hayan más flores... sigo imaginando soluciones y formas de mejorar todo aquello que tanto nos enferma. 

Ainoa Bravo Rodríguez 


Noa

2 comentarios:

  1. Preciosa imagen para ese sentimiento que albergas dentro de ti. Yo también desearía que las ciudades fuesen así, como antes.

    Dulces besos Ainoa y dulce fin de semana.

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  2. Mi saludo y las gracias por leer tus letras. Un beso y espero que estés relinda y sobre todo bien tú y tus pequeños .muakissss.

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