Sí.

'Tuve la pasmosa sensación de que alguien estaba esperando que dijera algo, que dijera <<Sí>>. Entonces comprendí que lo único que se me pedía, era que dijera <<Sí>> a eso.

Mis pensamientos volaban. ¿A qué tenía que decir sí? ¿A más angustia? ¿A más dolor? ¿A más sufrimiento sin asistencia?

Fuera lo que fuese, nada podía ser peor que lo que ya había soportado; y continuaba allí, viva, ¿verdad? ¿Otras cien muertes? ¿Otras mil?

Importaba poco. Tarde o temprano eso acabaría. Además, el dolor ya era tan intenso que no lo sentía. Estaba más allá del dolor.'

- La rueda de la vida, Elisabeth Kübler-Ross. 

Noa

3 comentarios:

  1. Wow, fuerte escrito!
    Te mando un beso grande Noa

    S.

    ResponderEliminar
  2. Una rueda que a veces nos marea, y ese sí hasta podría ser una aceptación a dejar de girar.

    Besos dulces Ainoa y dulce semana.

    ResponderEliminar