Estoy orgullosa. Me siento orgullosa porque, a pesar de las veces que mi corazón se ha roto, estirado, congelado y ha sido herido en sí; se recupera, cicatriza, sana y sigue manteniendo una gran capacidad de superación sin rendirse para amar.

Es sorprendente, la intensidad con la que te metiste en mi mente, y en mi piel. Y, aunque ya no sé si antes de ir a dormir cierras los ojos con la intención de verme, yo, ésta noche, seguiré en ese bosque, con mi corona de flores blancas, mi vestido blanco y mi mejor sonrisa, esperándote. Hasta ahora.

Texto escrito por: Ainoa Rodríguez Bravo

Quiero, hablaros, presentaros y recomendaros a un amigo. Su nombre es Sergio Ramirez Parra. Siempre me ha gustado lo que ha escrito, y por ello me haría mucha ilusión que le echaseis un vistazo a sus creaciones.

Relatos de un cuerdo de mente, es su rincón. Y, si queréis poneros en contacto con él, suele rondar por Facebook, buscadlo con su mismo nombre o escribidle por e-mail: sergioramirezparra23@gmail.com

Espero que os envuelva tanto como a mí. 

Noa

2 comentarios:

  1. Arriba ese ánimo, ese cuerpo y ya sabés, si hay ganas de charlar y uno no aparece online, siempre está el mail a unas palabras de distancia :)

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