A los 21.

Mirad esas miradas vencidas, las que crean historias violentas.
Lo que el mundo mueve, hará de mi cabeza llamas hasta que la muerte me halle o no, un momento, ¿de verdad moriré? Puede que sólo sea el cuerpo quién sea castigado, pero los recuerdos todavía son míos.

O al menos, la última vez que expiré sigue en mi memoria y en éste cuerpo, ¿volverá a suceder?
¿Cuántas son las veces que habré tenido cumpleaños secretos temiendo crecer?
Tengo inquietudes, y es posible que los demás no los tengan, aunque, el único motivo por el que todavía no he ido al psiquiatra debido a mis parálisis de sueño, es porque creo que no soy la única en tenerlos.

Durante mi crecimiento, han narrado mi destino con cortas palabras, y a medida que me acerco a la edad mencionada estoy más cerca de ese misterio que guardaban detrás de esas sonrisas, fueron como guías.

Se trata de una verdad delicada, un capítulo, real o no, puede que no la creas así que, nunca lo sabrás.

Vivamos y que pase lo que tenga que pasar.


Texto u historia por: Ainoa Rodríguez Bravo

Noa

2 comentarios:

  1. estoy totalmente de acuerdo cn este texto

    NEW OUTFIT IN THE BLOG! GENTLEMAN IN THE MONASTERY
    http://showroomdegarde.blogspot.com.es/2014/01/gentleman-in-monastery.html

    ResponderEliminar
  2. Y un día volviste a escribir :)

    ResponderEliminar