Hogar.


Despiertas desorientada. Miras a tu alrededor, y un escalofrío te recorre. Te levantas y miras las manchas diseñadas de el suelo, tú ya has pisado esta misma losa.

Caminas por éste lugar, y miles de recuerdos te invaden la mente. Lo más extraño, es que no son nada tristes.
Recuerdas carcajadas, quejidos porque te querían hacer una coleta, recuerdas esos cuentos que te contaban de Bambi e incluso no puedes evitar sonreír tras recordar que aquí, creiste, rezaste a pesar de que luego dejaste de creer. Otro escalofrío.

Y miras ese reloj, ese que tanto te encantaba mirar y escuchar el ritmo de su péndulo en movimiento. Ya no se mueve, ya no tiene vida, y está tan rígido y frío como cuando tuviste que alejarte de este lugar con 6 años, te sentías de ese mismo modo.

Eso sonidos de la casa, te son tan familiares, tan cálidos, parece que te abracen. Cierras tus ojos, los disfrutas, los escuchas e intentas descifrar todo aquello que tal vez te digan; '' ¿Dónde estabas todo este tiempo?'' .

Bienvenida a tu verdadero hogar.

Noa

2 comentarios:

  1. Perfecto <3
    Me encanta. Pasa un buen domingo Noa!

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  2. Hola :)

    Es estupendo sentirse en casa.

    Gracias por pasar por mi blog.
    Buen día.
    Un beso,
    Lily.

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