20160919

Un Otoño para observar...

Últimamente tengo más ganas de saber que de expresar. Y eso, como pequeña consecuencia hará que enchufe más las antenas de mis oídos y deje de escribir por aquí unos días... .

Necesito algo de desconexión. Es posible que esté sin escribir por aquí algunas semanas hasta que me entre algún atisbo de compartir verbalmente algo. Por ahora creo que necesito escribir, pero en mi intimidad... . Necesito hablarme a mí misma.

Aviso que a su misma vez, estoy creando una lista en "Feedly" para poder leeros de manera ordenada todos éstos días venideros, sin perderme nada. Me apetece más leeros que hablar, qué se le va a hacer... .

Vamos, que estar estoy entre las sombras y espero repartir muchos frutos de mi huerto cuándo decida escribir muchas letritas de amor.

No dudéeis en escribirme por e-mail si me echáis en falta; yo lo haré.

20160914

Me has convertido en una anónima.

Mi hermana Mireya y yo.
Cada avance de mí, era arrastrado por mis impulsos. Mi sombra y las sombras me perseguían por cada paso que daba pisando las hojas de otoño.
Mi vista no quería reconocer el presente, emitía imágenes borrosas de todos los árboles que estaban aconteciendo a mi alrededor. Tocaba sus cortezas, pero la voz de ella era mucho más fuerte que todo éste ahora, que el tacto.

''¿Dibujamos?  Mi pregunta rememorada hacía eco en mi cabeza. Ella sonreía, dándome un lápiz negro. ¿Sabes dibujar un caballo? Asentí. Enséñame cómo se hace...''

Regocijé entre mis dedos las hojas húmedas y amarillentas de la tierra. Me había dejado caer en el suelo, dejé divagar todo de ella en mi mente cerrando mis ojos con fuerza. 

''-¿Por qué no te quiere?-.
- No lo sé. Seguro que sí me quiere, tranquila, pero a veces no sabe decírmelo-.
- ¿Entonces por qué no te quiere aquí?...- No supe que contestarle. Era sólo una niña, pero era lógica en sus palabras por mucho dolor que existiese en ellas. 
- ¿Te gusta mi caballo? -. 

Y entonces sucedió. La cogieron en brazos a la fuerza y ella quebró en gritos agudos, luchando para poder acercarse a mí sin victoria. 

No quiero mencionarla en mi estado de inconsciencia, ni conciencia. Sólo dejé caer ese caballo dibujado en el suelo a medida que me empujaban hacia la salida.

- Vete -.''

Ese vocablo ya lo escuché antes de ese recuerdo, pero aquella vez no sólo me destrozó a mí. Y que le destrozase a ella, que crease en mi hermana un recuerdo tan horrible era una de las cosas que jamás podría perdonarle. 

Un niño nunca debe de sentir la separación de quién le hace caso y hace feliz. Y hoy... no me perdono a mí habértelo perdonado, no te perdono que nos hayas hecho ilusiones haciéndonos creer que podríamos vivir juntas para luego alejarnos de nuevo. No puedo justificar que desaparezcas y que me ocultes de su vida. 


Texto escrito por: Ainoa Rodríguez Bravo









Aquí os dejo una canción que le dedico especialmente a mi hermana. En honor a todos mis pensamientos que le pertenecen a diario.


20160913

Gracias Dulce... .

Tengo a una mujer muy ''dulce'' entre las personas que me leen. Es tan dulce que me ha dedicado un precioso susurro acróstico con mi nombre.

Dulce, muchísimas gracias. Y también gracias por todas esas palabras que en los comentarios me has dejado. Mis gracias incluyen a muchas/os otras/os lectores/as más que han aportado más chispas y encender mi corazón.

Me has dejado emocionadísima, Dulce. De verdad, muy honestamente gracias.

Éste es el acróstico que Dulce me ha regalado.
Podréis encontrar su blog aquí.

20160912

Fotografía Pinterest
¿Sientes dolor? Habla con tu cuerpo, pregúntale de qué te protege. Cada parte de ti es tu guardián.
Dale las gracias por todo lo que ha hecho por ti todos éstos años. Agradece todos sus avisos. Tu cuerpo perdona todas las veces que no llegaste a atenderlo como él te pedía, perdona que cuidases antes de los demás que de él, pero ahora estás con él, contigo y pide que dejes caer toda esa carga. Sois uno y todo está bien. Siente ahora la calma... . Y mañana no te olvides.
Texto escrito por: Ainoa Rodríguez Bravo

20160908

No era ella

Abrí los ojos, pero el resto de mi cuerpo no respondía. No podía lograr mover ni una sola extremidad de mi cuerpo.
Todo estaba oscuro y estaba en mi habitación, respiraba agitada sobre mi cama. Aquello debía ser real, ¿pero por qué no podía moverme? 

Un movimiento a mi izquierda, junto a la cama captó mi mirada y vi su presencia sentada. Parecía mamá, pero... no podía ser mamá. En sus vigilias nunca se sentó a observarme mientras conciliaba mi propio sueño, no existía un motivo para mirarme en plena oscuridad tan frívola.

- Tú... tú no eres mi madre-. Escaparon mis palabras como un pensamiento en voz alta casi sin querer hacerlo y entonces, casi sin poder cavilar la situación la presencia aparente de mi ella se abalanzó sobre mí cogiéndome del cuello.

- ¡Y tú vas a morir! -. Su voz era grave, rota, ronca... llena de maldad. Y sus rasgos cambiaron casi al instante después de su amenaza. 

Desperté dando una bocanada de materialidad alimentándome de aire. Temblaba, palpaba mi rostro verificando que todo aquello no había sido real. Que toda esa amenaza no era verdad. 

Texto escrito por: Ainoa Rodríguez Bravo
Relato Juevero escrito para la convocatoria que ha preparado Maribel Lirio Barajas


Además de escribir un relato sobre nuestros sueños, Maribel también pedía una interpretación de ellos. No suelo dar explicaciones de normal sobre lo que escribo, pero haré una excepción por la petición.

Esa experiencia de ''parálisis de sueño'' que tuve, es una de las más horribles que he tenido y por eso he querido escribirlo aprovechando la temática convocada de ''sueños''. Para los que no conocéis lo que es el parálisis de sueño, os explico que es un estado donde mientras dormimos podemos despertar en la fase REM de él y ser plenamente conscientes de lo que soñamos, de ver lo que hay en nuestro subconsciente de un modo más realista. Por desgracia.

Hay quién dice que las personas que pasamos por ésto de manera constante, es porque tenemos mucho estrés encima, que hemos pasado por experiencias muy traumáticas y una larga lista de posibles causas. 

La interpretación que yo le doy... no es muy agradable. Sé que es duro que mi subconsciente vea a mi propia madre como una amenaza; al menos hasta ese cierto punto. Pero si profundizo... sé que existe en ella una segunda cara que más que benévola me ha estado haciendo daño y sí, me perjudica por mucho que me esfuerce y quiera ver su lado bueno. 

A veces nuestro subconsciente atrapa las indirectas reales antes que nuestra razón, y sentido no le faltó. 

He tenido muchísimas experiencias de parálisis de sueño, pero nunca he querido relatar nada de ello por sus finales tan negativos, más que nada porque a veces son sucesos terroríficos o muy personales (pero hay de todo). A pesar de ello, me pregunto si queréis que escriba más sobre ésto que ''vivo''... . 

¡Que tengáis un feliz Jueves!